Martha

Desde que entramos al sanatorio hasta el nacimiento fui sintiendo una catarata de sentimientos sin descanso. Al momento de tu llegada todo se tornó más sereno para mí.

Y entendí mi rol y tu rol. Con Paula generaste un vínculo único en todo este tiempo de preparación, del cual estaré eternamente agradecido, y esa vivencia era de uds. dos, palabras clave, códigos, ejercicios, concentración, todo lo que Paula necesitó estuvo presente. En mis vacilaciones tuviste suavidad y claridad sin invadir en absoluto. Entendí también que lo único que importaba, aunque sea obvio, era Paula y Felipe.

En fin para mi fue una experiencia única que, nuevamente lo digo hubiera sido imposible sin tu presencia.
Tenés una forma de trasmitir tu vocación que da seguridad y admiración, agradezco a Dios la oportunidad de que se conocieran con Paula y lo que nos hiciste vivir.

Con cariño Gastón